jueves, 31 de julio de 2014

Tengo miedo de decirle lo que siento y que se aproveche de mi

El problema que yo veo es que la mujer que no se valora, no es atractiva pero si presa fácil de los desconsiderados y aprovechados. Esa es la razón por la que tenemos miedo de decir cuánto nos gusta una persona o lo que sentimos por ella. Pero eso también le sucede al hombre. La persona ha de valorarse y demostrarlo. Imagina una empresa que sin que existan contratos ni acuerdos empezaran los trabajadores a producir. Al mes los trabajadores exigirían su salario y los directivos le dijeran: ¿Salario? ¿Por qué? Tu aceptaste venir a trabajar sin cobrar ¿Los directivos serían cínicos y se estarían aprovechando? Si. La persona que aceptó trabajar sin contrato ni acuerdo ¿No se valoraba? No, no se valoraba, sin embargo ¿Cómo puede reclamar su salario?. Lo mismo sucede en las relaciones, si una persona no se valora corre el riesgo de irse con el primero que le haga caso, elegir por pareja a alguien que no le conviene y quedarse atrapad@ en relaciones disfuncionales.

Por eso es necesario valorarse, no darse, no ofrecerse ni aceptar nada sin antes haberlo negociado con un@ mism@ y establecer los puntos negociables y los no-negociables, sin haber establecido hasta donde estamos dispuest@s a llegar.

Si lo que se quiere solo es pasar el rato, ligar como se dice por acá, no es necesario tanto análisis y estrategia, pero si se pretende iniciar una relación duradera es necesario saber lo que queremos, como vamos a lograrlo y establecer los puntos anteriores. Una vez establecidos nuestros limites y precio (en el sentido de valor, no pongas a trabajar la parte cochambrosa de tu mente) debemos comportarnos de acuerdo y saber que no nos eligen, nosotr@s quienes elegimos. Esto es el atractivo, y como dijo Xaviera Hollander, ese es el mejor afrodisiaco que existe.

El relacionarse con alguien bajo el concepto lo que ves es lo que hay es la mejor forma (por no decir la única) de ponerle unos cimientos sólidos a la relación. Una persona auténtica es alguien en quien se puede confiar, sin trampas ni dobles sentidos, te dice su verdad y te puedes apoyar en esa persona. Explorar la autenticidad de otra persona es fácil si somos auténtic@s con nosotr@s mismos. Es como hablar un idioma: es fácil detectar si la pronunciación es correcta o no.

Si quieres explorar la autenticidad de ti mism@ pregúntate como piensas de todo en la vida, cuales son tus principios y valores, cuáles son tus valores base (los no-negociables) y en que estás dispuest@ a ceder (los negociables) en general, lo que es sagrado, lo que te hace sentir bien y lo que te hace sentir mal. Es un conocerte a ti mism@ y atreverte a salir con esa visión a enfrentar al mundo.

Obviamente se requiere mucho amor y mucha valentía ser quien verdaderamente un@ es, demostrarle la autenticidad al mundo. Las ventajas son muchas, las relaciones que se establecen son basadas en la verdad, de uno, sobre cimientos sólidos, sin trampa ni malos entendidos, relaciones de alma a alma con el mismo lenguaje. Las otras son relaciones de máscara a máscara como si se tratara de un carnaval donde uno ve la careta pero quien está detrás no es lo que parece. Si te enamoras de esa careta te espera una gran decepción cuando se la quites y muestre su verdadero rostro...