martes, 12 de agosto de 2014

Infidelidad 1

(Esta es una actualización de una entrada previa a fin de ampliar la información y proporcionar algunas ligas que puedan ser útiles)

Según Hilda Beatriz Salmerón García y Diana Resnicoff, La infidelidad se refiere, popularmente, a las relaciones amorosas, a corto o largo plazo establecidas con personas distintas del vínculo oficial que a menudo se mantienen en secreto por considerarse como una amenaza a la institución familiar. Aunque de acuerdo con el DRAE el vocablo denota el incumplimiento del compromiso de fidelidad o la falta de ésta. Por consiguiente, puede significar la carencia de lealtad o quebrantamiento de la misma hacia cualquier compromiso moral como la religión, la amistad, el matrimonio (situación que se conoce como adulterio) o cualquier otra relación amorosa o erótica.

La infidelidad amorosa, acepción con la que frecuentemente se asocia el término, es descrita, de manera rápida y sucinta, como la falta al pacto que limita el número de personas involucradas en una relación amorosa o erótica y, por tanto, la prohibición de mantener otras de forma paralela, sean ocasionales o continuas. De forma que, en las relaciones con tradición monogámica la inclusión de un tercero supone una violación del acuerdo, mientras que en relaciones poligámicas se produce al involucrar a personas ajenas al círculo aceptado. Bajo esta definición, ser infiel es romper de forma consciente un acuerdo afectivo o sexual preestablecido para el tipo de relación escogida.

Hace tiempo se publicó en la National Survey of Sexual Health and Behavoir un estudio de la Journal of Sexual Behavior que indica que las mujeres somos más infieles que hace unos años. ¿Es que antes no lo hacíamos o estamos recuperando el tiempo perdido? ¿O ahora somos mas cínicas desinhibidas y hablamos y experimentamos más con nuestra sexualidad?

En los años 90 por cada treinta hombres había nueve mujeres que admitían haber sido infieles, hoy la realidad es otra: por cada treinta hombres hay veinticinco mujeres (monógamos ambos casos) que admitieron haber tenido al menos una relación sexual en el último año con alguien que no era su pareja oficial y admitieron que era seguro que si su pareja se enterase la relación finalizaría.

Pero ¿Qué es lo que ha influido en este cambio?. El dinero (los más ricos son más infieles), el tipo de relaciones (las personas complicadas y/o inseguras son más promiscuos) y la facilidad de acceder por Internet a redes sociales o sitios de citas on-line (conocer nuevas personas) hacen que tener una pareja estable como antes sea más complicado. Cada día hay menos tiempo y oportunidades de hacer amigos o conocer personalmente a otros, estos espacios de citas aumentan las posibilidades de encontrar una nueva pareja o nuevo amante.

A lo largo de algunas entradas intentaré mostrar la infidelidad desde diferentes perspectivas.