jueves, 7 de agosto de 2014

¿Por qué no puedo encontrar a mi príncipe azul?

Creo que ya estoy hasta la madre de amigas y conocidas que se quejan de que no encuentran su príncipe azul y mientras se la pasan quejándose de su pareja sin darse cuenta de que por estar esperando un ideal no disfrutan su relación actual.

Cada vez que conoces a un hombre y comienzas una relación te preguntas si será el hombre de tu vida. ¿Existe de verdad una media naranja para cada uno? ¿Para cada persona existe un alma gemela que es el ideal y eterna? Desde siempre han querido hacernos creer en esas ideas, pero el tiempo se encarga de exponer la falsedad de esa idea y mostrarnos que existen tantos conceptos de amor y pareja como personas hay en este mundo.

Así, mientras más parejas tengas mayores serán las posibilidades de encontrar a esa persona compatible que deberá cubrir el rol de amigo, cómplice y amante a la vez.

Diferentes puntos de vista

Para muchos la pareja ideal no existe, es una idea que se ha escapado del reino de los sueños. Esa pareja imaginaria es necesaria para la satisfacción afectiva de cada uno, pero se debe mantener siempre conciencia de ese ideal solo existe en la propia mente. Tere lleva tres años saliendo con Juan, su relación va excelente, bien encaminada y es satisfactoria, pero no identifica a su pareja como su príncipe azul. El hombre perfecto no existe. Nos empeñamos en ponerle una cara y soñar con él, pero no es así. Yo ahora soy feliz con Juan, pero las personas cambiamos a lo largo de nuestra vida y lo que hoy me gusta quizás mañana no lo soporte y es que eso que nos enamoró al principio podemos acabar detestándolo.

Gerardo tiene en su bio de twitter el reflejo de una realidad que muchas se niegan a ver: Creer en Se amarán hasta que la muerte los separe es vano. Mejor vamos día por día.

En el otro lado tenemos a Luís que dice haber visto en Ana, su esposa desde hace 15 años, a la mujer de su vida. Desde que comenzamos la relación, me di cuenta de que era la persona que estaba buscando. Nos entendemos a la perfección y veo en ella todas las cualidades que para mí debe reunir la que vaya a ser la mujer de mi vida.

Disfrutar de la relación

Creamos o no en la existencia de un príncipe azul que se encuentra a la vuelta de la siguiente esquina, lo que hay que hacer es estar abiertas a cualquier relación. Tenemos que estar desprovistas de ideas preconcebidas a la hora de afrontar el amor.

Hay que disfrutar del momento y dejar a un lado lo que nos deparará el mañana. Las diferentes relaciones que establezcas a lo largo de la vida, te ayudarán a crecer y a madurar y te servirán para valorar aspectos que quizás no habías tenido en cuenta en anteriores parejas. Se trata de aprender de otras personas y situaciones para saber encarar otras nuevas.

Siempre hay algo que aprender y de los errores se suelen sacar conclusiones beneficiosas, aunque ¿Quién dice que sea un error? Hay que probar y probar para saber lo que nos gusta y así quedarnos con lo mejor. Recuerda, de lo único que debes arrepentirte es de lo no intentado.

Mr Perfecto

Por otro lado, no todos los cambios que las mujeres hemos tenido en ingresar en el mundo público han sido positivos, y uno de esos cambios que ha representado un mayor sacrificio es la notoria disminución de la tolerancia y de la construcción de un relación de pareja. Si no puede ser perfecto no estamos dispuestas a aceptar imperfecciones y si no aceptamos imperfecciones, estamos condenadas a quedarnos solas.

Basta una mirada para poder percatarnos que muchas mujeres en sus etapa más productiva (cuarenti...) en su mayoría están solas, ya sea porque están divorciadas o porque aun cuando han formado pareja ya no les interesa convivir nuevamente bajo el mismo techo (sin generalizar, obviamente). Sin embargo las mujeres de una década menos llegaron a esa edad poniendo el máximo esfuerzo en desarrollarse profesionalmente, por lo que muchas están solas, o a lo más con un hijo.

Esto me hace ver que la estructura de familia está cambiando, y si la familia está cambiando también la sociedad lo está haciendo, al menos como la conocieron nuestros padres. La sociedad actual se está construyendo basada en el placer, y la felicidad nada tiene que ver con el placer, según se puede comprobar a lo largo de la historia.

Es necesario hacer el esfuerzo de encontrarnos a nosotras con nuestras imperfecciones para de ahí aceptar hombres imperfectos y desde esa imperfección poder ser felices en la relación de pareja.