jueves, 9 de enero de 2014

Aclarando

Te ruego me perdones, nunca te prometí una vida en un lecho de rosas. Recuerda que junto con el sol tiene que haber un poco de lluvia en algún momento. En esta vida tu tomas lo que tienes que dar, vives y dejas vivir o lo dejas ir.
Quizá te prometí anillos con diamantes enormes, pero no pude prometer que de un tallo de trébol iba a obtener un clavel porque eso escapa de mi voluntad, soy responsable de lo que digo, incluso de lo que prometo, pero no puedo serlo de lo que tu interpretas o anhelas. Cuando te murmuro al oído palabras dulces quizá creas que podría hacer realidad todos tus sueños, yo te daría el mundo entero en charola de plata si pudiera, pero eso no tiene ninguna importancia.
Podría cantar una melodía y prometerte la luna si de esa manera te quedas a mi lado, pero tan pronto terminará tendría que dejarte ir, es por eso que quiero que sepas que es mejor mirar antes de saltar, todavía corren aguas profundas y no siempre habrá alguien allí para sacarte de ellas. Y sabes muy bien de que te estoy hablando.
Así que sonríe un momento y seamos felices, la vida no debe ser melancolía, es mejor disfrutar los buenos momentos mientras podamos y dejar que el mundo nos vaya mostrando un momento a la vez y no pretender morder más de lo que podemos tragar.