lunes, 6 de enero de 2014

Despedida

Escribo esta carta para evitar que evadas la situación como otras veces. Si crees que no sé lo que está ocurriendo no me conoces, recuerda que un día me amaste igual como hoy la amas, o al menos eso pretendo creer.

No intentes inventar una explicación, no es necesario, no es culpa tuya el que tu corazón ya no me quiera. No voy a hacer un drama ni a llorar, ¡De que valdría!, te amo pero no puedo evitar esta partida.

Llegó el momento del adiós, ya no hay nada más que agregar. No tengas pena si te vas, la vida tiene que seguir, recuerda que la calma que precede al temporal es más sincera. Las flores del jardín se morirán pero ya habrá otras nuevas, yo tendré canas pero no por ello mis fuerzas mermarán. El mundo que pretendimos detener vuelve a girar.

Antes de ser parte de tu pasado quisiera darte las gracias por estos años, por los felices que fuimos. Supongo que ella es linda, espero que sea buena y te quiera mucho. Si en unos años nos encontramos de casualidad nos podemos saludar y quizá tomar un café, pero hoy no digas nada, es mejor así y duele menos, solo vete, que la piedad quema tanto como la soledad.